
Guido Pazzi, abogado especialista en derecho deportivo, analizó las sanciones de FIFA a la AFA y las trasladó a la realidad de la Liga Sanlorencina, en medio de los recientes episodios de violencia que obligaron a reforzar los controles.
Los recientes hechos de violencia registrados en la Liga Sanlorencina de Fútbol volvieron a poner bajo la lupa la responsabilidad de los clubes y de las instituciones que integran la estructura del fútbol argentino. En diálogo con Shock Contenidos, el abogado y especialista en derecho deportivo Guido Pazzi explicó cómo funciona la cadena de responsabilidades dentro de los distintos reglamentos disciplinarios.
Pazzi señaló que, técnicamente, la Liga Sanlorencina no sería la principal responsable por los hechos protagonizados por las parcialidades, jugadores o cuerpos técnicos, sino que la responsabilidad disciplinaria recae fundamentalmente sobre los clubes afiliados, que deben cumplir con los reglamentos de la propia Liga, del Consejo Federal y, en una estructura superior, de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y FIFA. “Es una cadena en la cual hay que cumplimentar”, explicó.
En ese sentido, el especialista remarcó que los clubes responden por las conductas de sus simpatizantes, jugadores, dirigentes y cuerpos técnicos. Las sanciones pueden incluir apercibimientos, amonestaciones, multas económicas e incluso suspensiones que pueden afectar la participación en una competencia. Por eso, el conocimiento de los reglamentos no puede ser considerado opcional: al incorporarse voluntariamente a una liga o federación, las instituciones asumen el compromiso de respetar las normas que rigen esa competencia.
Un sistema con derecho a defensa
Pazzi también explicó que ante un hecho de violencia no corresponde una sanción automática, sino que existe un procedimiento disciplinario. “Todo cuenta con un proceso de defensa, de pedido de descargo”, sostuvo. Una vez analizados los hechos y comprobada la transgresión al reglamento, corresponde determinar la sanción que establece la normativa para cada caso.
El escenario adquiere especial relevancia en el fútbol regional, donde los episodios de violencia vienen generando preocupación y ya motivaron intervenciones por fuera de la estructura estrictamente deportiva, con participación del Ministerio de Seguridad y otros organismos estatales. Para Pazzi, estas intervenciones resultan “inevitables y absolutamente necesarias” frente a la reiteración de los incidentes.
El especialista advirtió finalmente que la violencia está desplazando al verdadero protagonista de la actividad: el deporte. El desafío para las instituciones será entonces fortalecer los mecanismos de prevención, hacer cumplir los reglamentos y establecer responsabilidades concretas para evitar que los episodios que ocurren en las tribunas, dentro del campo de juego o en sus inmediaciones terminen opacando la competencia deportiva.



