
La sanlorencina Karen Bassan atraviesa horas de angustia luego de haber quedado en medio del incendio que afectó a un hotel de Bayahibe, en República Dominicana. Aunque logró ponerse a salvo junto a su pareja, denunció una serie de graves irregularidades en el manejo de la emergencia y aseguró que, tras el siniestro, sufrió el robo de pertenencias personales y movimientos fraudulentos en sus tarjetas bancarias.
En declaraciones brindadas a Cordon Plus, Bassan relató que el incendio se originó el viernes en el sector del lobby del complejo hotelero y que los huéspedes nunca fueron alertados mediante un sistema de emergencia. «Tres días antes habían realizado un simulacro de incendio y el día que ocurrió nada funcionó. Nunca sonó una alarma», expresó.
La sanlorencina explicó que personal del hotel les indicó que corrieran hacia la playa mientras las llamas avanzaban rápidamente hacia los bungalows, construidos en gran parte con materiales inflamables. «Pensamos que era una situación que se iba a controlar y no volvimos a nuestras habitaciones a buscar nuestras cosas. Después el fuego empezó a expandirse y el calor era insoportable», contó.
Según su testimonio, la situación se volvió aún más tensa cuando observaron que turistas de otras nacionalidades eran reubicados rápidamente, mientras que ellos permanecían sin respuestas. «Los únicos que quedábamos éramos nosotros. Recién el viernes a la noche nos trasladaron a otro lugar», aseguró.
Karen también reveló que una persona falleció como consecuencia del incendio y cuestionó duramente la ausencia de responsables del establecimiento. «Nadie dio la cara. Ni jefes de seguridad ni gerentes. El problema más grave no fue el incendio, porque entendemos que las tragedias pueden ocurrir, sino todo lo que pasó después», sostuvo.
La denuncia más delicada está relacionada con la desaparición de pertenencias personales. La joven afirmó que comenzaron a detectar movimientos extraños a través de la geolocalización de sus dispositivos electrónicos y consumos indebidos en sus tarjetas bancarias.
«Nos dijeron que nuestra habitación estaba hecha cenizas, pero después aparecieron nuestros pasaportes intactos. Si los pasaportes se salvaron, la mochila donde estaban también debería haberse salvado», explicó.
A través de las aplicaciones de rastreo, detectaron que una computadora, un iPad y auriculares seguían emitiendo señal y que incluso se desplazaban fuera del hotel. Tras realizar la denuncia, una parte de sus pertenencias reapareció misteriosamente dentro del complejo, aunque faltaban otros elementos de valor.
Además, denunció que realizaron consumos no autorizados con sus tarjetas. «Gastaron 180 dólares en la tarjeta de crédito, intentaron hacer otra compra de casi 300 dólares que fue rechazada y en la tarjeta de débito me debitaron alrededor de 200 mil pesos», detalló.
Actualmente, Karen y su pareja ya fueron reubicados y lograron recuperar los pasaportes y la medicación necesaria para continuar el viaje. Sin embargo, continúan reclamando por la aparición del resto de sus pertenencias y exigen respuestas por parte del hotel.
El caso comenzó a viralizarse en redes sociales y suma repercusión en Argentina, mientras la sanlorencina continúa exponiendo pruebas, registros de geolocalización y movimientos bancarios que, según sostiene, demuestran que parte de sus pertenencias fueron sustraídas después del incendio.



