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¿Qué pasa con el clima? La primavera sorprende con mañanas frías y crece la expectativa por un posible “Súper Niño”

Las temperaturas mínimas cercanas a los 8 grados en pleno octubre vuelven a despertar una pregunta entre los vecinos del Cordón Industrial: ¿por qué todavía tenemos jornadas que parecen más propias del invierno que de la primavera? Mientras el frío se hace sentir, las miradas también se dirigen hacia el fenómeno de El Niño y su posible impacto en el verano que se aproxima.

Aunque en esta época del año suelen esperarse temperaturas más elevadas, las condiciones atmosféricas pueden favorecer el ingreso de aire frío, la persistencia de nubosidad y cambios bruscos en el tiempo. Por eso, las mañanas frescas no significan necesariamente que el verano vaya a ser frío, pero sí reflejan la variabilidad propia de la transición entre estaciones.

El Niño, bajo la mirada de los especialistas

El doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos e investigador del CONICET, Juan Rivera, advirtió en dialogo con «La voz del interior», Córdoba, sobre la posibilidad de que el fenómeno de El Niño incremente su intensidad hacia fin de año y mantenga su influencia hasta mediados del próximo año.

Según explicó el especialista, las condiciones actuales podrían configurar un episodio de características excepcionales. En ese sentido, señaló que las anomalías de temperatura en las aguas del océano Pacífico ecuatorial son un indicador central para determinar la intensidad del fenómeno.

Sin embargo, es importante distinguir entre el comportamiento del clima durante estos días y la evolución de El Niño: las mañanas frías de octubre no son, por sí solas, una consecuencia directa del fenómeno, cuya influencia se manifiesta principalmente en cambios en los patrones de circulación atmosférica y de precipitaciones.

¿Un verano más fresco y lluvioso?

Entre los escenarios planteados por Rivera se encuentra la posibilidad de un verano con temperaturas máximas inferiores a los valores habituales en algunos períodos, debido a la mayor presencia de nubosidad y a una frecuencia más elevada de precipitaciones.

El panorama también podría incluir tormentas intensas, lluvias abundantes en cortos períodos y episodios de granizo. Estas condiciones requieren especial atención en el litoral argentino, Uruguay, el este de Paraguay y el sur de Brasil, regiones que podrían registrar precipitaciones superiores a los promedios climatológicos.

En la región del Cordón Industrial, un escenario más lluvioso podría traducirse en jornadas húmedas, alternancia de períodos cálidos y frescos y una mayor frecuencia de situaciones de inestabilidad. No obstante, el comportamiento concreto del tiempo dependerá de la evolución de los sistemas meteorológicos durante las próximas semanas.

El cambio climático también influye

Rivera explicó que El Niño es un fenómeno natural de variabilidad climática. Sin embargo, el calentamiento global puede intensificar algunos de sus efectos, ya que una atmósfera más cálida tiene capacidad para contener mayor cantidad de vapor de agua, lo que puede favorecer precipitaciones más intensas cuando se dan las condiciones adecuadas.

Por eso, los especialistas recomiendan seguir los pronósticos y las alertas oficiales, especialmente ante la posibilidad de tormentas fuertes, acumulados importantes de lluvia y crecidas de los ríos.

Mientras tanto, la primavera continúa mostrando una marcada amplitud térmica y jornadas que obligan a tener a mano tanto el abrigo como la ropa más liviana. La gran incógnita es cómo evolucionarán las condiciones durante los próximos meses y qué características tendrá finalmente el verano en nuestra región.

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