
La empresa intimó a residentes del barrio para que regularicen edificaciones levantadas sobre redes de media presión. Desde la prestataria sostienen que la situación representa un riesgo para la seguridad y dificulta la detección de fugas. Aseguran que buscan alcanzar acuerdos antes de avanzar con eventuales cortes.
La posibilidad de que cientos de familias de San Lorenzo se queden sin gas encendió una señal de alerta en el barrio Fonavi Oeste. Desde Litoral Gas advirtieron que, si no hay avances para regularizar construcciones realizadas sobre cañerías de media presión, podrían llegar a interrumpir el suministro. La empresa sostiene que estas edificaciones impiden realizar controles de seguridad y representan un riesgo para quienes viven en esos inmuebles.
Andrés Romagnoli, representante de Litoral Gas, explicó que la normativa vigente establece que las redes de media presión no pueden quedar debajo de viviendas ni de otras construcciones particulares. Según detalló, las cañerías se instalan en espacios públicos, pero en algunos casos se levantaron cerramientos, habitaciones y ampliaciones que terminaron ocupando sectores por donde pasan las redes.
La situación fue detectada en el Fonavi Oeste, donde la empresa intimó a vecinos para que retiren o modifiquen las construcciones que interfieren con las instalaciones. El objetivo, explicó Romagnoli, es garantizar el acceso a las cañerías, los gabinetes y las llaves de corte, además de permitir las inspecciones periódicas.
El principal problema es la detección de fugas. Desde la prestataria señalaron que los controles de la red se realizan caminando por las veredas para identificar posibles pérdidas de gas, incluso aquellas de pequeñas dimensiones. Cuando una habitación u otra construcción se encuentra sobre una cañería, esa tarea se vuelve prácticamente imposible.
“Si llega a haber una mini fuga dentro de una habitación, no nos enteramos hasta que no se siente el olor a gas”, advirtió Romagnoli, quien remarcó la peligrosidad que puede implicar una pérdida en una instalación de media presión.
Buscan evitar un corte masivo
El representante de Litoral Gas aclaró que la intención no es avanzar con una interrupción intempestiva del suministro, sino encontrar una solución mediante el diálogo con los vecinos. En ese sentido, reconoció que un eventual corte que afectara a unas 450 familias implicaría, además, un proceso complejo para restablecer el servicio.
“Si no hay ningún movimiento respecto a regularizar esto, lamentablemente va a haber que cortar el servicio”, sostuvo, aunque destacó que ya hay residentes que comenzaron a trabajar para resolver la situación.
El escenario abre un desafío para el barrio: avanzar con las adecuaciones necesarias para cumplir con las condiciones de seguridad sin llegar a una interrupción generalizada del suministro.
Por el momento, desde la empresa insisten en la necesidad de regularizar las construcciones que se encuentran sobre las cañerías. La prioridad, sostienen, es recuperar el acceso a las redes y garantizar que puedan realizarse los controles preventivos para reducir los riesgos asociados a posibles fugas de gas.



