
Santiago tiene 20 años, vive con parálisis cerebral y necesita tratamientos y cuidados permanentes. Tras el fallecimiento de su papá, su familia atravesó dificultades para recuperar la cobertura médica. Este sábado 17 de octubre realizarán un baile solidario para recaudar fondos y afrontar los gastos que necesita para mejorar su calidad de vida.
La solidaridad y la música se unirán este sábado 17 de octubre en Fray Luis Beltrán, donde la familia de Santiago Secondino organizará un cumbión solidario para recaudar fondos y acompañar al joven de 20 años, que tiene parálisis cerebral y requiere cuidados y tratamientos de manera permanente.
Erika Secondino, su hermana, contó las dificultades que atravesaron luego del fallecimiento de su papá, quien durante 20 años había sostenido la obra social de Santiago a través del monotributo. Según relató, la cobertura fue interrumpida automáticamente el mismo mes en que murió su padre, lo que dejó al joven sin atención médica hasta que la familia inició acciones legales para recuperarla.
Aunque lograron restablecer la cobertura mediante recursos de amparo, el proceso implicó gastos y trámites que todavía deben afrontar. La situación representa una preocupación adicional para la familia, que busca garantizar que a Santiago no le falte nada.
El joven necesita rehabilitación, oxígeno —principalmente durante la noche— y sesiones de kinesiología a domicilio para atender sus necesidades respiratorias. Por eso, la recaudación resulta fundamental para hacer frente a los gastos vinculados con su cuidado y bienestar.
Una noche de música para colaborar
El encuentro solidario se realizará este sábado 17 de octubre en el Club 25 de Mayo, ubicado en calle Garay al 360, en Fray Luis Beltrán. La propuesta invita a vecinos y vecinas de toda la región a disfrutar de una noche de baile y, al mismo tiempo, colaborar con la familia.
Las entradas anticipadas tienen un valor de $10.000 y quienes quieran adquirirlas pueden comunicarse con Erika al 3415 494 200.
Además, durante la noche habrá venta de choripanes y hamburguesas. La familia también recibe donaciones de chorizos, pan, bebidas y elementos descartables para poder llevar adelante la actividad.
Cada entrada, cada colaboración y cada aporte pueden hacer una diferencia en la vida de Santiago. En un momento difícil para la familia, la iniciativa busca transformar el encuentro y la solidaridad de la comunidad en una ayuda concreta para que el joven pueda continuar con sus tratamientos y tener una mejor calidad de vida.



