
En un contexto de dificultades económicas y aumento de la morosidad, el abogado Ignacio Arroyo dialogó con Cordon Plus sobre las consecuencias legales del incumplimiento de créditos hipotecarios y prendarios, y advirtió sobre la importancia de renegociar las deudas antes de que se inicien procesos judiciales.
Arroyo explicó que, en el caso de los créditos prendarios, como los utilizados para la compra de vehículos mediante planes de ahorro o financiación de automotrices, el automóvil queda como garantía del préstamo. «La mayoría de los contratos establece que, ante el incumplimiento de dos cuotas, se produce la caducidad del plazo y el acreedor puede reclamar el pago total de la deuda. La garantía es el vehículo y el proceso de ejecución suele ser muy rápido», señaló. En tanto, recordó que las hipotecas se constituyen sobre bienes inmuebles mediante escritura pública, mientras que la prenda recae sobre bienes muebles, como automóviles o maquinaria agrícola.
El abogado también destacó que quienes atraviesan dificultades para afrontar un crédito no deben esperar a que avance la ejecución judicial. En ese sentido, recomendó buscar asesoramiento profesional para intentar una renegociación de la deuda y recordó que los consumidores pueden solicitar la revisión judicial de tasas de interés que consideren abusivas. «Existen mecanismos legales para que un juez reduzca intereses excesivos cuando corresponda», indicó.
Finalmente, Arroyo se refirió al avance de los embargos en la economía digital. Explicó que esta medida judicial permite retener fondos para destinarlos al pago de una deuda y que ya no solo alcanza a cuentas bancarias, sino también a billeteras virtuales y criptomonedas, siempre por orden de un juez. «A medida que el dinero físico pierde protagonismo, los activos digitales también pueden ser objeto de embargo», advirtió.



