
Tiernos por dentro, crocantes por fuera y lejos de esa textura gomosa que puede arruinar una de las achuras más esperadas del asado. Desde Menudencias Victoria comparten una receta sencilla y algunos secretos para preparar unos chinchulines a la parrilla que se lleven todos los aplausos en la mesa.
Desde Menudencias Victoria recomiendan prestar especial atención a la preparación y a la cocción para lograr unos chinchulines dorados y crocantes por fuera, pero tiernos por dentro. La clave está en no apurar el fuego y mantener una temperatura constante durante toda la cocción.
Para preparar esta receta se necesitan:
1 kilo de chinchulines
3 limones
Sal gruesa, cantidad necesaria
Un aspecto fundamental es comenzar con un producto de calidad. Por eso, desde Menudencias Victoria recomiendan comprar los chinchulines en una carnicería o comercio de confianza, garantizando así una buena materia prima antes de llevarlos a la parrilla.
Paso a paso para unos chinchulines irresistibles
- Cortar los chinchulines
Primero hay que cortar los chinchulines en forma de “orejitas”, procurando no retirarles demasiada grasa. Lo ideal es mantener una cantidad intermedia, ya que ayudará a conservar el sabor y la textura durante la cocción.
- Marinar con limón y sal
Colocar los chinchulines cortados en un recipiente, agregar sal gruesa y jugo de limón. Mezclar y dejar reposar durante aproximadamente 30 minutos para que tomen sabor antes de llegar a la parrilla.
- A la parrilla, con fuego medio
Una vez cumplido el tiempo de reposo, llevar los chinchulines a la parrilla con fuego medio. La cocción inicial demandará unos 25 minutos.
Un detalle importante: no hay que moverlos constantemente. Lo recomendable es dejarlos cocinar hasta que se despeguen solos de los hierros calientes. Esto permitirá conseguir una buena superficie dorada sin que se rompan o pierdan sus jugos.
Dar vuelta y completar la cocción
Cuando estén dorados de un lado y se despeguen fácilmente, hay que girarlos y continuar la cocción durante aproximadamente 20 minutos más.
Aquí aparece uno de los secretos de la receta: agregar nuevamente jugo de limón hacia el final de la cocción. Este paso ayuda a evitar que los chinchulines queden gomosos o chiclosos y contribuye a conseguir una textura más agradable.
Mantener el fuego constante
La temperatura de la parrilla debe mantenerse constante durante todo el proceso. Una cocción pareja y uniforme es fundamental para conseguir el punto justo y evitar que se quemen por fuera mientras quedan poco cocidos en el interior.
El resultado: tiernos por dentro y crocantes por fuera
Siguiendo estos pasos, la propuesta de Menudencias Victoria busca que los chinchulines lleguen a la mesa bien cocidos, tiernos por dentro y crocantes por fuera, convirtiéndose en una de las grandes estrellas de cualquier asado.
La receta requiere aproximadamente 45 minutos de cocción a fuego medio, además de los 30 minutos de reposo previo con limón y sal.



