CiudadRegión
Tendencia

El Juzgado de Familia de San Lorenzo enfrenta un fuerte atraso y plantea una nueva dinámica de trabajo

El nuevo juez de Familia, Hernán Andrés Julián, participó junto a Marcelo Molina de un conversatorio con abogados de la región. El encuentro permitió conocer los primeros lineamientos de la nueva etapa del juzgado, que arrastra una importante cantidad de expedientes pendientes de resolución. En poco más de un mes, el magistrado aseguró haber dictado 140 sentencias y 180 autos interlocutorios.

El Colegio de Abogados de la 2° Circunscripción, Delegación San Lorenzo, junto con la Asociación de Abogados del Departamento San Lorenzo, realizó un conversatorio sobre Derecho de Familia en el Complejo Museológico San Lorenzo. La actividad estuvo encabezada por los jueces Hernán Andrés Julián y Marcelo Molina y tuvo como uno de sus principales objetivos abrir un espacio de diálogo entre la Justicia y los profesionales que trabajan diariamente con el fuero.

La presencia de Julián tuvo un significado particular. El magistrado asumió recientemente al frente del Juzgado de Familia de San Lorenzo y, durante el encuentro, los abogados plantearon inquietudes sobre los criterios y las modalidades de trabajo que tendrá esta nueva etapa.

La transición supone, además, un cambio después de los años en los que el juzgado estuvo bajo la conducción del doctor Marcelo Escola. Según explicaron los magistrados, Escola dejó una impronta propia durante sus años al frente del organismo, pero el recambio de juez también abre la posibilidad de establecer nuevas dinámicas internas.

“No está bueno que cambie el titular de un órgano jurisdiccional para cambiar criterios, sí formas de trabajo”, sostuvo Julián, quien remarcó que su intención es aplicar la legislación y los procedimientos establecidos, procurando mantener previsibilidad para abogados y ciudadanos.

Uno de los puntos centrales planteados durante la entrevista fue la situación de los expedientes pendientes. Al asumir, Julián encontró 240 causas a fallo, dentro de un juzgado que continúa recibiendo un volumen muy importante de presentaciones: según detalló, diariamente ingresan alrededor de 200 escritos.

El nuevo magistrado explicó que estableció un plan de trabajo presentado ante la Presidencia de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Rosario. La prioridad inicial estuvo puesta en los expedientes vinculados con la Secretaría de Niñez, debido a la obligación del juzgado de impulsar de oficio este tipo de procesos.

Los números expuestos durante el conversatorio muestran la magnitud del trabajo realizado durante las primeras semanas de gestión. En poco más de un mes, Julián indicó que ya dictó 140 sentencias de fondo y 180 autos interlocutorios. De las sentencias de fondo, 30 corresponden al control de legalidad de medidas de protección excepcional relacionadas con expedientes de Niñez.

En cuanto al stock de expedientes que recibió al asumir, el juez señaló que de aquellos 240 casos que se encontraban a fallo, solamente resta resolver uno correspondiente a Niñez, mientras que el plan de trabajo continúa ahora con causas vinculadas a regímenes de comunicación y cuidado personal de hijos menores de edad.

Una nueva dinámica después de 12 años

El recambio también plantea una modificación en las formas de funcionamiento de un juzgado que durante más de una década tuvo como titular al doctor Marcelo Escola. Marcelo Molina destacó que cada magistrado desarrolla su propia metodología y que esos cambios forman parte de la evolución natural de la Justicia.

“Cada juez tiene su propia forma de trabajar”, señaló Molina, quien además remarcó que tanto la sociedad como la legislación van cambiando y que los jueces también modifican sus criterios y dinámicas con el paso del tiempo.

Para Julián, una de las claves estará en fortalecer la funcionalidad interna del juzgado. En ese sentido, señaló que una de sus primeras decisiones fue darle mayor funcionalidad a los expedientes de la Secretaría de Niñez, considerados prioritarios por las características y responsabilidades que establece la legislación.

El planteo no implica, según explicó el magistrado, una ruptura con los criterios jurídicos existentes. Por el contrario, sostuvo que la uniformidad debe surgir de la aplicación de la ley, el Código Procesal Civil y Comercial y la legislación de fondo.

También destacó como un elemento positivo la eliminación de los antiguos colegiados de Familia, ya que permite que las causas lleguen a la Cámara de Apelaciones y que los criterios establecidos por ese tribunal contribuyan a generar mayor previsibilidad para abogados, partes y ciudadanos.

La cuestión de los tiempos judiciales es particularmente sensible en el Derecho de Familia. Alimentos, cuidado personal, regímenes de comunicación y situaciones vinculadas con niños y adolescentes pueden tener consecuencias concretas en la vida cotidiana de las familias mientras un expediente permanece abierto.

En ese contexto, Julián planteó además la importancia de utilizar herramientas como la mediación y las audiencias de conciliación. Aclaró que la mediación prejudicial obligatoria está determinada por ley y que existen excepciones, entre ellas determinadas situaciones de violencia familiar, alimentos provisorios o regímenes de contacto provisorios.

El juez también llamó a evitar la judicialización de conflictos que podrían resolverse mediante el diálogo. “Hay muchos conflictos que pueden evitarse con diálogo”, sostuvo, y explicó que el Poder Judicial está preparado para dirimir controversias, pero que la solución integral de muchos conflictos familiares no necesariamente termina con una sentencia.

La nueva conducción del Juzgado de Familia de San Lorenzo enfrenta así un doble desafío: reducir el volumen de expedientes pendientes y, al mismo tiempo, instalar una nueva dinámica de trabajo después de más de una década con el mismo magistrado al frente.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba