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Tras la viralización de “Wonderwall”. No hay ajuste que detenga la vocación de un docente y su comunidad

Por Ever Arnoldo

El proyecto del coro del colegio San Carlos lo sostiene la misma institución pagando la mitad de las horas cátedras (18 hs) que tenía en su inicio (36 hs) a tres docentes que contienen a más de 60 niños. El valor de las horas de las materias artísticas, la vocación de quienes lo impulsan y la confianza de una institución en sus docentes y alumnos, ha dejado resultados evidentes. Porque aprender lengua, historia, matemáticas, química y física está bien, pero humanizar los saberes puede salir excelente. Encontrarse, igualarse y valerse en conjunto.
Luego de la repercusión que generó en redes sociales la interpretación de “Wonderwall”, el clásico de Oasis, realizada por el coro del Colegio San Carlos junto a alumnos de la Escuela Santa Rosa, el docente de música Pablo Parente dialogo con este periodista sobre el trabajo detrás del proyecto y las dificultades que enfrentan para sostener este tipo de espacios artísticos dentro del sistema educativo.
La presentación, que fue ampliamente compartida y celebrada por usuarios en redes sociales, (el mismo Liam Gallagher cantante de la Oasis lo hizo) puso en valor el nivel artístico alcanzado por los estudiantes y el compromiso de docentes e instituciones. Sin embargo, detrás del reconocimiento público, Parente reveló que gran parte del proyecto se mantiene con esfuerzo propio y apoyo institucional, ante la falta de financiamiento estatal.

“Tenemos las herramientas y las ponemos. Porque si tenemos que esperar a que la provincia o el Ministerio de Educación aprueben todo, se hace muy difícil”, expresó el músico en el programa Realidad Aumentada que se emite por Shock Contenidos.
El docente explicó que tanto el Coro como la Orquesta de San Carlos funcionaba originalmente con 36 horas cátedra distribuidas entre tres profesores. Sin embargo, aseguró que el Ministerio de Educación dejó de financiar esas horas y actualmente el sostenimiento económico depende del propio establecimiento educativo.
“El ministerio hace como tres años atrás, lo primero que hizo fue bajarlo. No lo pagaron más y hoy lo está sosteniendo el colegio”, expreso.
Actualmente, el proyecto funciona con apenas 18 horas cátedra, la mitad de lo previsto inicialmente, pese a contar con más de 60 alumnos participando activamente de las actividades musicales.
“Hacemos magia. Hacemos todo lo que se puede, pero todo es a pulmón”, sostuvo Parente, al describir el esfuerzo cotidiano para mantener los ensayos, las clases y las presentaciones.
Más allá del éxito alcanzado en redes, Parente destaca que el verdadero objetivo del proyecto es generar espacios de formación, inclusión y expresiones humanitarias para los jóvenes y vuelve a poner en discusión el lugar de la educación artística en las escuelas.

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