
Hernán Ore, presidente del Concejo Municipal, destacó el proceso que busca dotar a la ciudad de una norma institucional propia. La elección de 16 convencionales estatuyentes abrirá una discusión política de fondo: cómo se organizará el municipio, cuáles serán las atribuciones de sus instituciones y qué reglas regirán la vida democrática local.
San Lorenzo empezó a discutir algo que va mucho más allá de una reforma administrativa: las reglas con las que se organizará y ejercerá el poder político en la ciudad durante los próximos años. La redacción de la primera Carta Orgánica municipal abre un nuevo escenario institucional, cuyo primer capítulo electoral se escribirá en 2027, cuando los vecinos elijan a los 16 convencionales estatuyentes encargados de elaborar la norma.
El presidente del Concejo Municipal, Hernán Ore, pasó por Realidad Aumentada y destacó la decisión de avanzar hacia la autonomía municipal. Sin embargo, también puso sobre la mesa el principal desafío político del proceso: conseguir que la discusión no quede encerrada entre dirigentes, sino que incorpore a las organizaciones y a los distintos sectores de la sociedad sanlorencina.
“San Lorenzo debe tener Carta Orgánica”, sostuvo Ore al referirse a la decisión del intendente de impulsar la iniciativa y enviar el proyecto correspondiente al Concejo Municipal.
La definición abre una etapa en la que el debate ya no se limitará a las decisiones de una gestión o a las discusiones habituales del recinto legislativo. Lo que se escriba en la Carta Orgánica establecerá las bases institucionales de la ciudad y condicionará el funcionamiento del gobierno municipal más allá de los mandatos actuales.
2027: una elección para definir el futuro institucional de la ciudad
La elección de los 16 convencionales estatuyentes será uno de los puntos centrales de este proceso. Sus integrantes tendrán la responsabilidad de redactar la norma que organizará el funcionamiento institucional de San Lorenzo bajo el régimen de autonomía municipal.
Por eso, la discusión también tendrá una dimensión electoral y política: los espacios que compitan por esos lugares deberán presentar propuestas sobre cómo debe organizarse el municipio y qué reglas deberían regir su funcionamiento.
No se trata de una elección más para cubrir cargos legislativos. Los estatuyentes tendrán una tarea específica y de alcance institucional: definir el contenido de una norma que establecerá las reglas del gobierno local para los próximos años.
La Carta Orgánica podrá determinar aspectos centrales de la organización municipal dentro de los límites establecidos por la Constitución Nacional y la Constitución de Santa Fe. Actualmente, el funcionamiento de los municipios santafesinos está regulado por la Ley Orgánica de Municipalidades; con una norma propia, San Lorenzo podrá establecer disposiciones adaptadas a su realidad institucional, mientras la legislación general se aplicará de manera supletoria en los aspectos no previstos.
En términos políticos, el proceso abre interrogantes que deberán resolverse durante el debate: cómo se distribuirán y ejercerán las atribuciones municipales, qué mecanismos de control institucional se establecerán y qué herramientas de participación ciudadana podrán incorporarse. El alcance concreto de esas definiciones dependerá del contenido que finalmente acuerden los convencionales.
La autonomía, en este sentido, no significa que la ciudad pueda actuar por fuera del orden constitucional, sino que tendrá la posibilidad de darse sus propias reglas institucionales en las materias habilitadas por el marco jurídico vigente.
La discusión que el Concejo quiere llevar a la sociedad
Ore insistió en que el desafío inmediato es lograr que los vecinos comprendan qué significa la autonomía y cuál será el alcance de la Carta Orgánica. Para eso, destacó la convocatoria impulsada desde el ámbito legislativo, con el objetivo de explicar el proceso y recibir propuestas de la sociedad civil.
“¿Qué aporte puede hacer un vecino común que le sirva para la vida institucional de los próximos años?”, planteó el presidente del Concejo al explicar la importancia de abrir la discusión.
El titular del cuerpo legislativo mencionó expresamente a las vecinales, los clubes y otras organizaciones como actores que pueden acercar ideas para que sean consideradas durante la redacción. La participación de esos sectores será uno de los desafíos para que el debate no se reduzca a los acuerdos entre las fuerzas políticas con representación institucional.
“Ese proceso va a ser acompañado si nosotros somos abiertos y plurales”, afirmó.
La advertencia tiene relevancia política: la legitimidad de la futura Carta Orgánica no dependerá solamente de su aprobación, sino también de la amplitud del debate que la preceda y de la capacidad de los convencionales para representar distintas miradas sobre la ciudad.



