
La maculopatía es un conjunto de enfermedades que afectan la mácula, una pequeña pero fundamental zona ubicada en el centro de la retina, responsable de la visión de alta definición. Así lo explicó el oftalmólogo Ariel García, de CEO Oftalmología, quien destacó que esta parte del ojo permite reconocer rostros, leer, ver detalles y realizar actividades cotidianas que requieren precisión visual.
Según el especialista, algunas patologías de la mácula pueden desarrollarse sin provocar síntomas evidentes en sus etapas iniciales, mientras que otras generan una disminución progresiva de la visión central. Dependiendo del diagnóstico, los tratamientos pueden variar entre controles periódicos, medicación específica o incluso intervenciones quirúrgicas. “Lo importante es detectar las complicaciones en forma temprana, porque muchas de ellas tienen tratamiento y permiten preservar la visión”, señaló.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la diabetes, la hipertensión arterial y el envejecimiento. García explicó que las personas con ambas enfermedades pueden desarrollar edema macular, una afección compleja que requiere seguimiento especializado. Por ello, recomendó que los pacientes diabéticos e hipertensos realicen al menos un control oftalmológico anual.
La forma más frecuente de esta enfermedad es la maculopatía relacionada con la edad, que suele aparecer a partir de los 70 años y tiene una mayor incidencia en mujeres y personas de ojos claros. Aunque generalmente avanza de manera lenta, sus complicaciones pueden provocar un deterioro visual importante en poco tiempo. En estos casos, los tratamientos con inyecciones intraoculares han demostrado resultados muy positivos. Los especialistas insisten en que los controles periódicos son la herramienta más eficaz para prevenir daños irreversibles en la visión.



