
La presencia del presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, en San Lorenzo volvió a poner al cordón industrial santafesino en el centro de una de las apuestas energéticas más ambiciosas del país: la reconversión de la histórica refinería local en una biorefinería destinada a producir combustibles sostenibles para aviación.
Durante la recorrida por las instalaciones de Santa Fe Bio, representantes de la firma destacaron el avance de las obras, el impacto económico regional y el carácter estratégico que tiene el proyecto para la provincia y el sector energético argentino.
Las declaraciones estuvieron a cargo de Juan Facciano y Pablo Balbi, quienes remarcaron que se trata de una iniciativa inédita en Latinoamérica, impulsada de manera conjunta entre el sector pyme de biocombustibles e YPF.
“Se juntan dos grupos muy particulares: la industria pyme de biocombustibles y la principal empresa energética del país”, sostuvo Facciano, al explicar el esquema societario entre YPF e Intersencial Energy, que conformaron Santa Fe Bio S.A. con participación accionaria compartida.
El proyecto se desarrolla sobre el predio de la ex refinería San Lorenzo, una planta que permanecía prácticamente paralizada desde 2018 y cuya recuperación aparece ahora como uno de los movimientos industriales más relevantes de los últimos años para la región.
En términos económicos, la primera etapa demandará una inversión superior a los 70 millones de dólares, de los cuales ya hay 40 millones comprometidos. La segunda fase, vinculada directamente a la construcción de la biorefinería y la planta de hidrógeno, requerirá una inversión cercana a los 300 millones de dólares y buscará financiamiento internacional.
Según detallaron los directivos, actualmente trabajan en el predio más de 100 personas por día y ese número crecerá progresivamente hasta superar los 200 operarios durante el montaje de la planta de pretratamiento.
Además, remarcaron el fuerte impacto regional del proyecto: cerca del 90% de las 110 empresas contratistas involucradas pertenecen al cordón industrial y localidades cercanas.
“El objetivo es reactivar un activo estratégico para la región y ponerlo nuevamente en funcionamiento con tecnología de vanguardia”, indicaron.
La iniciativa se ejecuta en dos etapas. La primera contempla la recuperación integral del predio y la puesta en marcha de una planta de pretratamiento de aceites vegetales, residuos de origen vegetal y grasas animales. La segunda será la construcción de la biorefinería destinada a producir SAF, el combustible sustentable utilizado en aviación.
Balbi explicó que el combustible tendrá las mismas prestaciones que el utilizado actualmente por aeronaves comerciales, pero con origen renovable, apuntando a reducir emisiones contaminantes en uno de los sectores más cuestionados ambientalmente.
“Hoy en Latinoamérica estamos hablando de un proyecto pionero. Esta tecnología está mucho más desarrollada en Europa y Estados Unidos, pero esperamos ser los primeros en ponerla en marcha en la región”, afirmó.
Uno de los aspectos centrales será la instalación de una planta de hidrógeno que abastecerá el proceso industrial. “El hidrógeno es un insumo crítico para fabricar SAF y la planta funcionará integrada a la biorefinería”, precisó el especialista técnico.
En paralelo, la compañía proyecta comenzar con exportaciones de materia prima incluso antes de concluir la segunda etapa. Los primeros embarques podrían realizarse entre junio y agosto, aprovechando la conexión logística con la terminal fluvial de YPF.
“Cada barco tendrá entre 10 mil y 12 mil toneladas y la idea es que salga uno cada 45 o 60 días”, explicaron.
El proyecto también cuenta con acompañamiento político e institucional de la provincia de Santa Fe, que desde hace años mantenía acuerdos con YPF para buscar alternativas de recuperación del predio industrial.
La visita de Horacio Marín, en ese contexto, fue interpretada dentro del sector como una señal de respaldo político y empresarial a una inversión que busca posicionar a San Lorenzo como un nodo estratégico en la producción de energías renovables y combustibles sostenibles para exportación.



