
El Gobierno de Santa Fe presentó las acciones preventivas que lleva adelante ante los pronósticos que anticipan la posible llegada del fenómeno climático de El Niño. El gobernador Maximiliano Pullaro y el secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, remarcaron que el objetivo es reducir al máximo el impacto que puedan generar las lluvias intensas tanto en la población como en el sistema productivo provincial.
Pullaro explicó que la Provincia ya puso en marcha una planificación estratégica y articulada con otras jurisdicciones. En ese sentido, informó que se conformó un comité regional junto con las provincias de Chaco y Santiago del Estero para coordinar acciones y evaluar de manera conjunta los escenarios que podrían presentarse en caso de precipitaciones extraordinarias.
Además, señaló que se encuentran en marcha las licitaciones para disponer con anticipación de los recursos necesarios para atender una eventual emergencia, entre ellos alimentos, colchones, mantas, chapas y rollos de nylon.
«Entendemos que tenemos que cuidar a nuestra gente y tenemos que cuidar a nuestra producción», expresó el mandatario, al destacar que el trabajo preventivo busca minimizar las consecuencias de un posible evento climático adverso.
Por su parte, el secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, explicó que El Niño es un fenómeno climático cíclico originado por el aumento de la temperatura del océano Pacífico frente a las costas de Ecuador y Perú, lo que suele traducirse en un incremento de las precipitaciones en gran parte del país.
El funcionario indicó que la Provincia trabaja de manera coordinada con el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua y la Agencia Federal de Emergencias para realizar un seguimiento permanente de la evolución de los pronósticos y planificar las respuestas necesarias.
No obstante, aclaró que los informes actuales representan una proyección y no una certeza.
«Esto es un pronóstico, no una certeza de ocurrencia», enfatizó Escajadillo, al tiempo que pidió seguir la información oficial y evitar generar alarma innecesaria.
Como antecedente, recordó que durante los episodios de El Niño registrados entre 2015 y 2016, así como en años anteriores, 18 de los 19 departamentos santafesinos debieron ser declarados en emergencia hídrica.
Finalmente, sostuvo que la preparación anticipada resulta clave para afrontar este tipo de eventos. «El manejo de la emergencia no se improvisa», afirmó, y explicó que la organización previa entre Provincia, municipios, comunas y juntas locales de Protección Civil es fundamental para responder con rapidez y eficacia si las condiciones meteorológicas finalmente se concretan.



