
La comisión vecinal de Barrio Fonavi Oeste de San Lorenzo volvió a manifestar su preocupación por la inseguridad y la falta de respuestas a distintos pedidos vinculados a seguridad, infraestructura y espacios comunitarios. Así lo expresó Roxana, secretaria de la vecinal, quien detalló una serie de situaciones que vienen afectando a los vecinos desde el año pasado. Gendarmería prometió patrullajes diarios.
“Recibimos muchas quejas por robos, incluso en el dispensario y en las escuelas primaria y secundaria”, señaló la referente barrial. Según explicó, estos hechos fueron planteados oportunamente ante el intendente y ante autoridades policiales de la ciudad, quienes habían prometido la instalación de cámaras de seguridad en puntos estratégicos del barrio.
“Nos dijeron que iban a colocar entre tres y cuatro cámaras, en lugares clave como la vecinal, la parada de colectivos y las salidas rápidas que tiene el barrio, pero hasta ahora eso no se concretó”, sostuvo Roxana.
La dirigente vecinal remarcó que el barrio cuenta con casi 500 familias, pero aun así no logró que se instale un destacamento policial. “Estamos a varias cuadras del más cercano. Acá te roban en dos minutos y se van. Necesitamos que haya alguien recorriendo el lugar”, afirmó.
Ante esta situación, los vecinos reunieron firmas y elevaron el reclamo a la Jefatura de la Unidad Regional XVII, además de presentarlo ante Gendarmería y Prefectura. “La única respuesta inmediata fue de Gendarmería, que se comprometió a realizar controles mañana, tarde y noche”, explicó.
No obstante, desde la vecinal consideran clave reforzar la presencia policial en horarios específicos. “Sería fundamental que haya controles en los horarios escolares, a la madrugada cuando la gente sale a trabajar o estudiar, y por la noche”, indicó Roxana, quien también pidió mayor atención durante la siesta.
En paralelo, la comisión vecinal viene solicitando mejoras en iluminación, una parada segura de colectivos y acciones sobre un terreno baldío frente a la parada, donde actualmente estacionan camiones que reducen la visibilidad. “Hemos hablado varias veces para que se haga una vereda, un cerco o se mejore la iluminación, pero no tuvimos respuestas”, lamentó.
También persisten reclamos vinculados a obras comunitarias. La vecinal ganó proyectos en el Presupuesto Participativo, como una estación solar y un baño para la sede, que aún no fueron ejecutados. “El baño está previsto para 2026, pero pedimos que sea una de las primeras obras porque es fundamental para poder desarrollar actividades”, explicó.
En ese sentido, Roxana destacó la importancia de contar con mejores condiciones para sostener propuestas sociales. “Tenemos clases de gimnasia para mujeres, pero el año pasado se suspendieron porque no había baño ni techo. Hoy el techo está, pero seguimos esperando el baño”, señaló.
Finalmente, la vecinal manifestó su intención de ampliar las actividades para adultos mayores y niños del barrio. “El centro cultural nos queda lejos y no siempre hay vacantes. Queremos generar propuestas acá, pero necesitamos acompañamiento y obras básicas para poder funcionar”, concluyó.





