
Cada 6 de enero se conmemora el Día Mundial de la Astrología, una efeméride que se recuerda en distintos países del mundo y que busca resaltar la importancia histórica y cultural de esta disciplina milenaria. La fecha coincide con el Día de Reyes, una relación que no es casual y que tiene su origen en tradiciones religiosas y astronómicas.
La astrología estudia desde la antigüedad la influencia de la posición de los planetas y las constelaciones del sistema solar en la vida humana. Según el Evangelio de San Mateo, los Reyes Magos —considerados sabios y sacerdotes— siguieron la Estrella de Belén para llegar hasta el lugar donde se encontraba el niño Jesús junto a la Virgen María y San José. Este hecho selló el vínculo simbólico entre los Reyes Magos y la observación de los astros.
Aunque en la actualidad la astrología es catalogada como una pseudociencia, continúa despertando un fuerte interés en la sociedad a través del zodíaco, las cartas natales y la búsqueda de una conexión entre el ser humano y el universo. El Día del Astrólogo recuerda así una tradición ancestral ligada a la interpretación de los mensajes del cielo y al legado cultural de quienes supieron leer las señales de las estrellas.



