
El gobierno de Santa Fe suspendió, por un año y desde el 3 de diciembre próximo, el acopio de pescado de río con fines de exportación. El motivo: «Ordenar la pesca y conservar las especies del Paraná, garantizando que esta actividad – de la que dependen cientos de familias pescadoras – pueda continuar en el tiempo de manera sustentable. Se busca cuidar los recursos pesqueros ante la delicada situación ambiental que atraviesa la región«, según el comunicado oficial difundido por el Ejecutivo provincial.
La medida no prohíbe la pesca ni afecta al consumo local ni a la venta de peces provenientes de criaderos. No obstante ese atenuante, los pescadores independientes alzaron su voz, barruntando un escenario crítico para su actividad y sus consecuentes ingresos: «Claro. Se puede pescar, pero ¿a quién van a venderle los pescadores? Yo hago acopio de pescado y abastezco a frigoríficos. Las empresas pueden acopiar en Entre Ríos o traer desde Buenos Aires, pero el pescador no podrá trabajar: no le compraré porque no tendré a quién vender, ya que el frigorífico no comprará por no poder exportar. Es tremendamente complicado lo que se viene», dijo Lucas Locarzo, de Puerto Gaboto, donde hay unos 100 pescadores activos.
«El sábalo que está saliendo mide 42 cm (cumple con la normativa vigente para extracción y venta) pero pesa no más de 1,2 kg. Eso sólo se exporta; no se vende en el mercado interno, que consume sábalos de 2 kg o más», explicó Locarzo, ayudando así a comprender por qué está tan degradado ese mercado.
El pasado martes, los autodenominados “trabajadores del río” cortaron de a ratos el tránsito sobre la ruta nacional 168, que conecta a Santa Fe capital con Paraná a través del Túnel Subfluvial. “La gran mayoría de los pescadores les provee a frigoríficos, y el resto, al mercado interno, donde casi no hay ventas”, agregó Lucas. «Además, el cierre de exportación no garantiza la conservación del recurso porque las empresas compran en Entre Ríos y Buenos Aires y porque sí se podrá seguir pescando en Entre Ríos, en el mismo río. Quienes tomaron esta medida desconocen por completo la realidad», criticó.
Los por qué de la suspensión
Estudios recientes realizados por el Proyecto Ebipes – en el que participan Nación, provincias, universidades y Prefectura Naval- exhiben que hay una merma severa del caudal del río y de la población de sábalos aptos para reproducirse: apenas el 6% tiene esa condición. ¿Cuál es la relevancia de esa baja? Que el sábalo es la base de la cadena alimentaria del Paraná (es alimento principal de especies como el surubí y el dorado) y una de las principales especies destinadas a consumo interno y a exportación. Así las cosas, Provincia busca reducir la extracción de este pez para «asegurar su sostenibilidad».
¿Entonces…?
«El lunes habrá una reunión en la costanera de Santa Fe con representantes de frigoríficos y de organizaciones de pescadores. Habrá mucha gente convocada allí. Creo que van a pasar cosas», proyectó Lucas Locarzo. «A quienes tomaron esta medida no les importamos ni les importan nuestras familias», aseveró.



