
El Grupo Scout Juan Pablo II de San Lorenzo redobla su compromiso social con una nueva jornada solidaria que se desarrollará este sábado, en el marco de una actividad distrital destinada a ayudar a quienes más lo necesitan. Integrantes del grupo visitaron el programa Realidad Aumentada, de Shock Contenidos, donde compartieron detalles de la iniciativa y explicaron el trabajo que realizan durante todo el año.
Vera Fernández y Juli Chioli, miembros de la comunidad Rover, destacaron que el movimiento scout es una propuesta de educación en valores y formación integral que acompaña a niños y jóvenes desde los 7 hasta los 22 años. A través de una educación informal, los participantes desarrollan habilidades vinculadas al compañerismo, el trabajo en equipo, el contacto con la naturaleza y, en las etapas más avanzadas, el servicio comunitario y el compromiso social.
La actividad principal de este fin de semana será una colecta de ropa de abrigo y elementos de cama que se realizará este sábado de 10 a 16 horas en la sede ubicada sobre Avenida del Combate, frente al Parador Turístico de San Lorenzo. Allí se recibirán buzos, pulóveres, remeras de manga larga, sábanas, frazadas, acolchados y todo tipo de elementos que puedan colaborar a afrontar las bajas temperaturas.
Todo lo recolectado será distribuido a través de la Asociación Valentina Perrune y Escuelita de Amor, dos instituciones que trabajan diariamente acompañando a familias de la región.
Además, desde la Rama Rover impulsan otros dos proyectos solidarios permanentes. Por un lado, desarrollan una huerta comunitaria cuya producción será destinada a hogares de ancianos y comedores. Por otro, avanzan con la creación de un roperito comunitario, donde reciben prendas para todas las edades y evalúan la realización de una feria americana. Lo recaudado se utilizará para comprar frazadas y más ropa de abrigo que luego será donada a distintas instituciones.
Durante la entrevista, las jóvenes remarcaron que el espíritu del movimiento scout va mucho más allá de los campamentos y las actividades recreativas: se trata de formar ciudadanos comprometidos, capaces de transformar su entorno a través de acciones concretas de solidaridad y servicio. En San Lorenzo, ese compromiso se traduce en proyectos que buscan generar un impacto real y fortalecer los lazos comunitarios



