
La Escuela de Educación Técnica N° 477 de San Lorenzo trabaja en un proyecto para transformar un sector de su predio, sobre calle Bv. Eva Perón, en un espacio público abierto al barrio. La iniciativa contempla una plazoleta con juegos, bancos, iluminación sustentable y un memorial para recordar a docentes, alumnos fallecidos y a los excombatientes de Malvinas vinculados a la comunidad educativa. Para concretar la obra, la institución necesita el acompañamiento de vecinos, empresas y organismos.
Raúl Fornes y Marcelo Curioni, integrantes de la Escuela Técnica 477 de San Lorenzo, visitaron el programa Realidad Aumentada para presentar un proyecto que busca darle una nueva utilidad a un sector del predio escolar ubicado sobre Bv. Eva Perón, al sur de la institución.
La propuesta nació a partir del trabajo de los estudiantes de la especialidad Energías Renovables y tiene como objetivo convertir la franja de terreno que actualmente pertenece al predio de la escuela en una plazoleta que pueda ser disfrutada tanto por los alumnos como por los vecinos del barrio.
La iniciativa contempla la construcción de un espacio verde con bancos, juegos y sectores de descanso, además de una intervención que permita mejorar el entorno urbano y generar un nuevo punto de encuentro para la comunidad.
Pero el proyecto tiene además un fuerte componente afectivo y de memoria. Uno de los principales objetivos es emplazar allí un memorial destinado a recordar a aquellas personas que dejaron una huella en la historia de la institución.
Un espacio para la memoria y para el barrio
“Va a haber una pequeña fuente para poder recordar a toda esa persona importante que estuvieron en la trayectoria en la escuela”, explicaron durante la entrevista.
El memorial estará pensado para homenajear a los profesores fallecidos, a los alumnos que ya no están y también, especialmente, a los “chicos de Malvinas”, como definieron desde la institución al referirse a los excombatientes vinculados a la comunidad educativa.
De esta manera, la futura plazoleta no solamente tendrá una función recreativa y comunitaria, sino que también buscará convertirse en un lugar de encuentro con la historia de la Escuela Técnica 477 y de quienes formaron parte de ella.
La idea es que el espacio sea abierto al barrio y que pueda ser utilizado cotidianamente por los vecinos, mientras que para la escuela también representará una extensión de sus actividades y una oportunidad para que los estudiantes puedan aplicar los conocimientos adquiridos durante su formación.
En ese sentido, la participación de los alumnos de Energías Renovables es uno de los aspectos centrales del proyecto. La intención es incorporar soluciones vinculadas con la generación y utilización sustentable de la energía.
Desde la institución ya mantuvieron contactos con la Municipalidad de San Lorenzo para avanzar, entre otras cuestiones, con la iluminación del lugar. En particular, solicitaron la posibilidad de contar con un equipo de iluminación fotovoltaica, aprovechando justamente el perfil técnico de la escuela y los conocimientos que desarrollan sus estudiantes.
La intervención se suma a otras mejoras que la institución viene impulsando en su entorno. Entre ellas, mencionaron la gestión de un semáforo de cruce peatonal financiado con fondos del FAE y la construcción de la vereda sobre General López, un sector del predio que anteriormente no contaba con esa infraestructura.
Ahora el desafío es avanzar sobre el frente de Eva Perón y transformar ese espacio en una plazoleta que combine educación, sustentabilidad, recreación y memoria.
Para hacerlo realidad, la Escuela Técnica 477 necesita sumar voluntades y colaboraciones. La obra requiere materiales, equipamiento y distintos aportes que permitan concretar cada una de las etapas del proyecto.
La institución también trabaja con la mirada puesta en su muestra de fin de año, donde esperan poder presentar una maqueta de la futura plazoleta y mostrar a la comunidad cómo quedaría el espacio una vez finalizado.
El objetivo es que el proyecto no quede solamente en una idea: que ese sector del predio escolar pueda convertirse en un nuevo espacio público para el barrio y, al mismo tiempo, en un lugar permanente para mantener viva la memoria de quienes fueron parte de la historia de la Técnica 477.



