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La Escuela Santa Mónica impulsa un proyecto de integración con la Escuela 218 y pide tapitas para construir un mural

La iniciativa se llama “Mariposario” y propone trabajar junto a los alumnos de ambas instituciones en torno al proceso de transformación de la mariposa. Como cierre, construirán un mural con tapitas recicladas durante las primeras semanas de noviembre. Las escuelas invitan a toda la comunidad a colaborar con la recolección.

Docentes de la Escuela Santa Mónica, Micaela Anicugaray y Camila Melotta, contaron en Realidad Aumentada los detalles de un proyecto educativo que busca integrar a sus alumnos con estudiantes de la Escuela 218 y, al mismo tiempo, abrir las puertas de ambas instituciones a la comunidad.

La propuesta se denomina “Mariposario” y comenzó a partir del trabajo sobre el proceso de transformación de la mariposa. Con el avance de las actividades, la iniciativa sumó un nuevo objetivo: realizar un mural para embellecer los espacios de la Escuela Santa Mónica, utilizando tapitas plásticas recicladas.

“Al principio se empezó a trabajar todo lo relacionado con el proceso de la mariposa y resultó en construir un mural para embellecer los espacios de la Escuela Santa Mónica, en conjunto con los chicos de la Escuela 218”, explicaron las docentes.

La obra tendrá como figura central una mariposa, en referencia al proyecto, y su construcción está prevista para las primeras semanas de noviembre. Antes de llegar a esa instancia habrá un trabajo previo con los alumnos, que incluye la recolección, clasificación y limpieza de las tapitas según sus colores y tamaños.

La actividad también tendrá una fuerte participación de las familias. “La construcción va a ser con las familias, se les va a hacer apertura y también queremos que la comunidad conozca cómo estamos trabajando”, señalaron.

Cómo colaborar con el proyecto

Para poder concretar el mural, las escuelas comenzaron una campaña de recolección de tapitas de diferentes tamaños y colores.

Quienes quieran colaborar pueden acercarlas a cualquiera de los dos establecimientos: la Escuela Santa Mónica o la Escuela 218, que funcionan como puntos de recepción.

El proyecto tiene además un importante componente de integración. El grupo de la Escuela Santa Mónica está conformado por siete alumnos y mantiene encuentros con estudiantes de cuarto grado de la Escuela 218 cada 15 días. En algunas oportunidades, los chicos de la 218 visitan Santa Mónica y en otras son los alumnos de Santa Mónica quienes concurren a la otra institución para compartir distintas actividades.

“Es una actividad integradora. Fuimos muy bien recibidas por la escuela y nosotros también los recibimos siempre con los brazos abiertos. Salir a la comunidad es un desafío, pero es algo que festejamos”, destacaron las docentes.

Con la mirada puesta en noviembre, el objetivo es que el mural pueda convertirse en el resultado visible de todo ese proceso de aprendizaje y encuentro entre los alumnos, docentes, familias y la comunidad.

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