
En medio de un escenario económico todavía complejo, el precio de la carne vacuna registró un salto promedio del 15 % en la última semana, según datos informados por la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores. El fenómeno se da en un contexto de menor faena y clima adverso, y con expectativas de nuevos ajustes de precios en los próximos días.
El incremento reaviva la preocupación de comerciantes y consumidores, en un país donde la carne vacuna no solo es un alimento central en la mesa familiar, sino también un termómetro del poder adquisitivo.
Un 2025 con subas muy por encima de la inflación
El nuevo aumento se suma a una tendencia que ya fue marcada durante el año pasado. En 2025, los precios de la carne vacuna aumentaron cerca de 65–70 % interanual, muy por encima de la inflación general, que cerró ese año en 31,5 %, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
Este ritmo de suba colocó a la carne como uno de los productos que más presionaron sobre el bolsillo de los hogares durante 2025, obligando a muchas familias a reducir el consumo o reemplazar cortes tradicionales por opciones más económicas.
Los cortes más consumidos —como asado, nalga, cuadril y paleta— estuvieron entre los alimentos que más subieron de precio, incluso duplicando la inflación promedio del país.
La mirada desde el mostrador
Desde el sector comercial advierten que la situación responde también a cambios en la política exportadora.
Fabrizio Della Vedova, carnicero de Comercio en Puerto San Martín, explicó en diálogo con CORDÓN PLUS que la apertura de las exportaciones sin retenciones impacta directamente en el precio interno.
“Al abrirse la exportación sin arancel (retenciones), la carne toma valor internacional. Eso quiere decir que pasa a costar como en Europa. La diferencia es que el salario básico en España es de 1.200 euros y acá ronda los 800 mil pesos”, señaló.
En ese sentido, remarcó la brecha en términos de poder adquisitivo: “Con un sueldo en Argentina podés comprar alrededor de 40 kilos de pulpa, mientras que en España comprás cerca de 60 kilos”.
Y agregó una comparación que grafica el debate: “Acá la vaca vive en Andino y a España hay 12 mil kilómetros”.
Lo que va de 2026
El 2026 comenzó con una inercia alcista que todavía no se detiene. El salto del 15 % en la última semana se da en un contexto de menor ingreso de hacienda al mercado, sumado a factores climáticos que afectan la oferta.
Desde el sector no descartan nuevos ajustes en el corto plazo, especialmente si continúan las restricciones en la oferta y se mantienen firmes los valores en el mercado exportador.
Mientras tanto, el consumo interno muestra señales de retracción en algunos segmentos con mayor inclinación hacia carnes alternativas como pollo y cerdo, cuyos precios resultan más accesibles en comparación con la carne vacuna.
La evolución de los precios en las próximas semanas será clave para determinar si este aumento responde a un ajuste puntual o si marca el inicio de una nueva escalada en uno de los productos más emblemáticos de la economía argentina.



