
En una extensa y tensa sesión del Senado de la Nación, atravesada por fuertes reclamos del peronismo, el senador nacional sanlorencino Eduardo Horacio Galaretto (UCR) votó este viernes a favor del Presupuesto 2026, que finalmente fue convertido en ley. Se trata de un hecho político relevante, ya que es la primera vez en dos años de gestión que el gobierno del presidente Javier Milei logra contar con la denominada “ley de leyes” aprobada por el Congreso.
La votación en general arrojó 46 votos afirmativos, 25 negativos y una abstención. Además de los senadores del oficialismo, acompañaron la iniciativa los bloques de la Unión Cívica Radical y el PRO, junto a un grupo de legisladores peronistas alineados con el bloque Convicción Federal, y otros senadores vinculados a gobernadores o que actúan con autonomía dentro de la Cámara alta.
En el caso de Santa Fe, sus tres representantes en el Senado tuvieron posiciones diferenciadas. Los radicales Eduardo Galaretto y Carolina Losada votaron afirmativamente, en línea con su bloque, mientras que el senador Marcelo Lewandowski (Justicialista) se expresó en contra del proyecto.
Durante el debate, uno de los puntos más polémicos y discutidos fue el artículo 12, que establece que las universidades nacionales contarán con recursos por 4,8 billones de pesos, aunque incorpora una serie de requisitos y condiciones para que las casas de estudio puedan acceder a esos fondos. Este apartado generó un fuerte rechazo de sectores de la oposición, que advirtieron sobre posibles restricciones al financiamiento universitario.
Otra de las disposiciones que despertó fuertes críticas fue el artículo 30, que dispone la derogación de varios esquemas de financiamiento educativo y científico. Entre ellos, elimina el punto de la Ley de Educación que fijaba una inversión del 6% del PBI en educación, el financiamiento progresivo de la Ley de Ciencia y Técnica, que proyectaba alcanzar el 1% del PBI en 2032, y el 0,2% de los gastos corrientes del presupuesto educativo destinado a las escuelas técnicas.
Con la sanción del Presupuesto 2026, el Ejecutivo nacional obtiene una herramienta clave para la planificación económica del próximo año, aunque el debate dejó en evidencia profundas diferencias políticas en torno al rol del Estado, la educación pública y la ciencia.



