
En medio de la conmoción por el ataque ocurrido en una escuela de San Cristóbal, donde un alumno mató a un compañero e hirió a otros estudiantes, el preceptor Diego Rosello brindó un crudo testimonio sobre la realidad que atraviesan hoy las instituciones educativas.
Durante una entrevista en el programa “Realidad Aumentada”, conducido por Ever Arnoldo, Rosello —quien se desempeña en la Escuela ESSO N° 343 General Las Heras de Rosario— expresó el impacto que generó la noticia entre docentes y alumnos.
“Nos enteramos temprano y la primera sensación fue de consternación. No lo podíamos creer. Cuando supimos que era en Santa Fe, el impacto fue aún mayor”, relató. Además, describió un clima de angustia generalizada en la comunidad educativa, donde los propios estudiantes se mostraron sorprendidos y comenzaron a preguntarse qué pudo haber llevado al agresor a cometer el hecho.
El preceptor señaló que, si bien existen problemáticas como el bullying, el acoso y las dificultades derivadas de la virtualidad, situaciones extremas como la ocurrida resultan ajenas a la cotidianeidad escolar. Sin embargo, advirtió sobre una “crisis profunda” que atraviesa a los jóvenes y que encuentra en la escuela su principal espacio de expresión.
Rosello también hizo hincapié en las limitaciones estructurales del sistema educativo para abordar estas situaciones. En ese sentido, remarcó la falta de equipos socioeducativos y de recursos para atender la creciente demanda en salud mental: “Hoy no tenemos herramientas ni el acompañamiento necesario para contener la cantidad de problemáticas que tienen los chicos”.
Asimismo, explicó que existen figuras como los facilitadores de la convivencia en los primeros años del nivel secundario, pero advirtió que estos dispositivos no se extienden a cursos superiores, donde también se registran conflictos.
El docente subrayó la necesidad de políticas públicas integrales que incluyan mayor inversión en salud mental, educación, deporte y contención social. “Los jóvenes son los más vulnerados y necesitan un Estado presente que intervenga de manera real”, afirmó.
La tragedia reavivó el debate sobre la violencia en las escuelas y expuso, una vez más, las dificultades del sistema para dar respuestas a problemáticas cada vez más complejas.



