
Luego de casi medio siglo de actividad, la tradicional mercería Ros-Bi anunció el cierre definitivo de su local en la ciudad de San Lorenzo, marcando el fin de una etapa para uno de los comercios más emblemáticos de la zona.
En diálogo con CordonPlus, su propietaria expresó con emoción que la decisión no fue sencilla y estuvo atravesada por sentimientos encontrados: “Me costó mucho, muchas lágrimas, mucho duelo… pero ya está decidido”, afirmó.
Una vida ligada al comercio
A sus 77 años, la comerciante explicó que el cierre responde al cansancio acumulado tras años de trabajo y al difícil contexto económico actual. “Estoy muy cansada de lucharla. La situación está muy complicada, vemos cómo cierran negocios y empresas grandes”, señaló.
Sin embargo, destacó con orgullo haber sostenido el negocio durante décadas: “Cierro sin deberle nada a nadie”.
La historia de Ros-Bi comenzó casi como una necesidad personal. “Yo abrí este negocio por terapia, sentía que tenía que hacer algo más en la vida”, recordó. La iniciativa surgió junto a su esposo y con una fuerte tradición familiar vinculada al comercio.
Un legado familiar y emocional
La dueña también evocó sus raíces: su padre fue comerciante durante 50 años con un emprendimiento textil, lo que marcó su camino. A lo largo de estas décadas, atravesó crisis económicas, dificultades personales y la enfermedad de su marido, encontrando en el negocio un sostén emocional.
“El negocio me dio la vida, por el contacto con la gente y el cariño recibido”, expresó, anticipando que extrañará profundamente la actividad.
Liquidación y despedida
Antes del cierre definitivo, previsto para fines de mayo, el local realizará una liquidación con importantes descuentos, invitando a sus clientes de siempre a acercarse en esta última etapa.
El cierre de Ros-Bi no solo representa la despedida de un comercio, sino también la pérdida de un espacio tradicional que formó parte de la vida cotidiana de generaciones de vecinos de San Lorenzo.



