
Cada 20 de noviembre, Argentina celebra el Día de la Soberanía Nacional, fecha que recuerda la Batalla de la Vuelta de Obligado de 1845, un episodio clave en la defensa del territorio ante la invasión anglo-francesa. Aunque la efeméride se mantiene fija, este año el feriado se trasladó al lunes 24 de noviembre, de acuerdo con lo establecido por la Ley 27.399, que permite mover ciertas fechas para conformar fines de semana largos. Además, el Gobierno dispuso que el viernes 21 sea día no laborable, configurando un fin de semana extra largo de cuatro días.
La batalla ocurrió a orillas del río Paraná, cerca de San Pedro, cuando las fuerzas argentinas comandadas por Lucio Norberto Mansilla, bajo las órdenes de Juan Manuel de Rosas, enfrentaron a una poderosa flota inglesa y francesa que pretendía navegar libremente los ríos interiores para abrir rutas comerciales y vincularse con provincias opositoras. Pese a la enorme desigualdad —los invasores contaban con 22 barcos de guerra frente a la modesta defensa nacional—, la resistencia fue tenaz gracias a un ingenioso sistema de tres cadenas cruzadas sobre el río, sostenidas por embarcaciones cargadas de explosivos.
Aunque la flota extranjera logró avanzar tras varias horas de combate y dejando más de 400 muertos en las filas nacionales, el enfrentamiento tuvo un impacto estratégico decisivo: en los años siguientes, Francia e Inglaterra reconocieron la soberanía argentina sobre sus ríos, normalizando sus relaciones diplomáticas hacia 1850.
La importancia histórica del episodio llevó a que en 1974 el Congreso declarara la fecha como día conmemorativo, por iniciativa del historiador José María Rosa. Finalmente, en 2010, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner estableció el feriado nacional, dando reconocimiento definitivo a una de las gestas más emblemáticas de la soberanía argentina.



