
Arrancó el verano y con él las tardes en la pileta, río o mar. Al ser vacaciones, tiene que ser un momento de disfrute y lo peor que te puede pasar es que te empiecen a doler los oídos, o en término médico, que te agarre una otitis. Esta infección es causada por la inflamación del oído medio, el cual se encuentra localizado justo detrás del tímpano.
Los niños son los más propensos a contraer una otitis, aproximadamente el 80 % de los niños experimentaron al menos un episodio de otitis media durante la infancia (antes de los 3–5 años) durante su vida. Al sumergir la cabeza, el agua de las piletas tiene bacterias y es eso lo que ocasiona la infección.
En diálogo con Cordón Plus, la Dra. Stefani Schall, informó sobre las prevenciones a tomar para que esto no ocurra. “Es importante usar tapones o cerciorarse de que no quede agua dentro de los oídos luego de estar en la pileta”, declaró la Dra. Shall. También agregó: “Hay que evitar hacerse limpieza con hisopos porque pueden lesionar el delicado conducto auditivo”.
En la nota, la Dra. Schall recalcó la importancia de consultar a un médico ante cualquier molestia: “Es fundamental no automedicarse, ya que el paciente tiene que ser revisado con un otoscopio para descifrar si es una otitis externa o una otitis media”. Y cerró haciendo hincapié en que el médico le va a dar la medicación necesaria.
La recomendación es clara: prevención, consulta médica y nada de automedicarse para evitar que el verano termine en dolor de oídos.



