
Los chinchulines, un clásico de las achuras argentinas, pueden ser una verdadera delicia… o un desafío. Para lograr ese equilibrio entre lo crocante por fuera y jugoso por dentro, desde Menudencias Victoria comparten recomendaciones clave para prepararlos de manera perfecta.
Este corte, proveniente del intestino delgado de la res o el cerdo, requiere una correcta limpieza y una cocción paciente para resaltar todo su sabor.
Cómo limpiarlos correctamente
El primer paso es fundamental. Se recomienda enjuagarlos con abundante agua fría —nunca caliente— para evitar fijar olores. También pueden dejarse en remojo con sal gruesa y vinagre o limón entre 30 y 60 minutos, o incluso en leche durante algunas horas para suavizar su sabor.
Ingredientes básicos
- 500 gramos de chinchulines
- 1 diente de ajo
- Ralladura de limón
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Paso a paso para una cocción perfecta
- Corte: dividir en tramos de unos 10 cm.
- Marinado: mezclar con ajo, pimienta, limón y aceite, y dejar reposar (idealmente toda la noche).
- Cocción: llevar a parrilla con fuego moderado durante al menos 30 minutos, girando constantemente.
- Dorado final: dar un golpe de calor fuerte al final para lograr el crocante característico.
- Punto justo: deben quedar dorados por fuera, jugosos por dentro y con textura firme pero no dura.
Los chinchulines de res, los más tradicionales, suelen tener un sabor más intenso y una textura firme, lo que los convierte en los favoritos de la parrilla.
En el marco de la cultura del asado, donde compartir alrededor del fuego es parte del ritual argentino, desde Menudencias Victoria destacan la importancia de contar con productos frescos y de calidad. El emprendimiento se consolida como proveedor de achuras para reuniones familiares, parrillas y eventos en San Lorenzo y la región.
Para consultas o pedidos, se puede contactar al 3476-362099.



