
La localidad de María Teresa, ubicada a unos 195 kilómetros de San Lorenzo, quedó en el centro de la polémica luego de que se difundiera un video del intendente Gonzalo Goyechea, en el que anuncia medidas severas contra motociclistas que circulan con caños de escape libre y generan ruidos molestos.
En el registro audiovisual, el jefe comunal se muestra visiblemente molesto y afirma: “Estamos podridos de los que andan en motos con caño de escape libre”. Según explicó, el ruido que producen algunas maniobras es comparable al de disparos o un tiroteo, cuya única finalidad sería “molestar a los vecinos”.
Goyechea señaló que María Teresa, con poco más de 4.500 habitantes, tiene identificados a unos 40 motociclistas que circulan habitualmente en estas condiciones. A pesar de los operativos permanentes junto a la Policía, el mandatario reconoció que los controles estáticos no lograron frenar la problemática.
En ese contexto, anunció un cambio de estrategia: no se iniciarán persecuciones contra quienes evadan los controles, con el objetivo de evitar accidentes y posibles daños a terceros. “Decidimos no perseguir a ninguna persona que esquive los operativos para evitar que lastimen a otros”, explicó.
Sin embargo, sus declaraciones generaron fuerte repercusión al advertir que quienes incumplan las normas podrían perder beneficios sociales, tanto ellos como integrantes de su familia, y enfrentar trabas administrativas: “Cuando necesiten sus licencias no las van a poder tener”, lanzó.
El intendente también expresó su malestar por el costo que estas situaciones representan para el Estado local, al remarcar que ante cualquier accidente deben intervenir bomberos y el sistema de salud pública, lo que calificó como un gasto innecesario para la comunidad.
Las declaraciones abrieron un fuerte debate sobre los límites de las sanciones, el rol del Estado y el abordaje del problema de los ruidos molestos en pequeñas localidades.



