
El aumento de los casos de sífilis en Argentina genera preocupación en el sistema de salud y vuelve a poner el foco en la prevención, el testeo y el tratamiento oportuno de las infecciones de transmisión sexual (ITS). Se trata de una enfermedad que, aunque tiene cura, continúa propagándose en gran parte por la falta de controles y la baja percepción de riesgo.
La sífilis es una infección de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema pallidum. Se contagia mayormente por vía sexual, a través de todo tipo de relaciones: vaginales, orales y anales. Además, puede transmitirse por vía vertical, es decir, de una madre a su hijo durante el embarazo o el parto, lo que puede provocar serias complicaciones si no se detecta a tiempo.
En su etapa primaria, la lesión aparece entre los 10 y 90 días posteriores al contagio y se manifiesta como una herida en los genitales, la boca o el ano, conocida como “chancro”. Esta lesión es indolora, por lo que muchas veces pasa desapercibida y la persona no consulta, favoreciendo la evolución de la enfermedad.
En diálogo con este medio, la doctora Vicentin Luz María explicó la gravedad de no tratar la infección en sus primeras etapas. “Es importante tratarla y detectarla en el momento de la lesión primaria porque, si dejamos pasar el tiempo, se puede desarrollar una sífilis secundaria con compromiso neurológico, parálisis, demencia, lesiones en otros órganos o incluso aumentar el riesgo de contraer VIH”, advirtió.
La profesional también remarcó que la ausencia de síntomas visibles no significa que no exista contagio. “Hay personas que no presentan lesiones pero tienen la bacteria en la sangre y, al tener relaciones sexuales, pueden transmitirla a través del semen o del flujo vaginal. Por más que no veas lesiones, podés tener la bacteria”, señaló.
En cuanto a la prevención, la doctora subrayó la importancia del uso correcto del preservativo, evitar el contacto con lesiones visibles y realizar testeos periódicos mediante análisis de sangre. Además, insistió en la necesidad de ampliar los controles médicos: “Es fundamental que las personas sexualmente activas, desde los 15 hasta los 70 años, se realicen chequeos no solo de sífilis, sino también de VIH, HPV, hepatitis y otras infecciones”.
En San Lorenzo, los centros de salud públicos cuentan con test gratuitos y confidenciales para la detección de sífilis y otras ITS, así como con tratamientos efectivos que permiten curar la infección cuando se diagnostica a tiempo. La información, la prevención y el acceso al sistema de salud siguen siendo claves para frenar el avance de una enfermedad que continúa en aumento.



