
Desde el 1° de enero de 2026, rige en la provincia de Santa Fe una modificación clave en materia de alquileres: los contratos destinados a vivienda única y permanente quedaron exentos del pago del Impuesto de Sellos, una medida que apunta a aliviar el gasto inicial que deben afrontar quienes alquilan para vivir.
La disposición surge a partir de la Ley Provincial 14.426, que introdujo cambios en el Código Fiscal santafesino. La exención alcanza exclusivamente a los alquileres de vivienda, mientras que los contratos comerciales, galpones e industrias continúan tributando como lo hacían hasta ahora.
En diálogo con Cordón Plus, Ricardo Canut, titular de Canut Propiedades, explicó el impacto concreto de la medida:
“Con el cambio de legislación están eximidos de pagar sellados los alquileres de vivienda. Es una normativa provincial que deja afuera a los alquileres comerciales, pero beneficia directamente a las familias y a la gente que trabaja y cobra un sueldo”, señaló.
Canut remarcó que el Impuesto de Sellos representaba un costo significativo al momento de ingresar o renovar un contrato. “Para una vivienda tipo, con alquileres de entre 400 y 500 mil pesos, el sellado podía significar entre 30 y 50 mil pesos. Hoy ese dinero ya no se paga, y eso es una ayuda muy importante”, explicó.
Según el referente inmobiliario, la medida representa un alivio real para los inquilinos, especialmente en un contexto donde los gastos iniciales suelen ser una de las principales dificultades para acceder a una vivienda en alquiler. “Es una decisión de la provincia que apunta directamente a acompañar a quienes alquilan para vivir”, concluyó.



