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Veteranos de San Lorenzo desafían la Ruta 40: más de 5.000 kilómetros sobre dos ruedas y un mensaje que inspira

Néstor, Héctor y Norberto emprendieron una travesía de aproximadamente un mes y medio desde Cabo Vírgenes hasta La Quiaca. Con el acompañamiento de una camioneta y la bandera de San Lorenzo como insignia, los amigos buscan cumplir un sueño y demostrar que nunca es tarde para animarse a hacer lo que uno desea.

Hay sueños que esperan años para hacerse realidad. Y hay momentos en los que simplemente hay que animarse a arrancar. Con esa filosofía, Néstor, Héctor y Norberto, integrantes del grupo Veteranos de Ruta de San Lorenzo, comenzaron una aventura sobre dos ruedas: recorrer los más de 5.000 kilómetros de la Ruta Nacional 40, desde Cabo Vírgenes, en Santa Cruz, hasta La Quiaca, en Jujuy.

La travesía demandará aproximadamente un mes y medio y representa mucho más que un viaje en moto. Es un proyecto que venían planeando desde hace tiempo y que finalmente pudieron concretar, con la compañía de una camioneta de apoyo conducida por Norberto, quien también forma parte de la aventura.

Desde el kilómetro cero de la Ruta 40, en Cabo Vírgenes, uno de los viajeros dialogó con Realidad Aumentada y compartió la emoción de haber llegado hasta ese punto para comenzar el recorrido. «Estamos acá, bien alejados, en la puntita de la Argentina y de la Patagonia Grande. Entusiasmados para empezar el viaje», contó.

El grupo decidió sumar un vehículo de apoyo para trasladar parte del equipaje y reducir los riesgos durante el recorrido. Una decisión que también tiene que ver con disfrutar la experiencia y afrontar el desafío con mayor seguridad.

Pero hay otro elemento que los acompaña en cada kilómetro: el orgullo de representar a su ciudad. Los viajeros llevan la bandera y el escudo de San Lorenzo para dejar una huella de su lugar de origen en cada destino que visiten.

«Vamos dejando un poquito de San Lorenzo en un montón de lados del país. Siempre con nuestra bandera y nuestro escudo. Muy orgullosos de ser de San Lorenzo», expresó.

La aventura también tiene un fuerte componente afectivo. Destacaron el acompañamiento de sus familias y de los demás integrantes de Veteranos de Ruta, que desde San Lorenzo siguen cada paso del recorrido como si estuvieran viajando con ellos.

Un mensaje para quienes todavía esperan el momento

Más allá de los kilómetros, los paisajes y el desafío de atravesar el país, los tres amigos quieren transmitir un mensaje que va mucho más allá del motociclismo: los sueños no tienen fecha de vencimiento y la edad no debería ser un impedimento para concretarlos.

«Principalmente, decirle a toda la gente que los deseos se pueden hacer. No importa la edad. Se pueden hacer, hay que tener ganas, nada más», fue el mensaje que dejaron desde el extremo sur del país.

Néstor, Héctor y Norberto ya pusieron primera. Los esperan miles de kilómetros, paisajes y experiencias. Pero también llevan una certeza que vale tanto como el destino: nunca es tarde para animarse, salir a buscar un sueño y demostrar que todavía quedan muchas rutas por recorrer

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