
La Provincia busca dar con Diego Nicolás Blanco, señalado por su presunta participación en el secuestro y homicidio del joven de 25 años ocurrido en Capitán Bermúdez. Ya existía una recompensa nacional de $10 millones: entre ambas jurisdicciones se ofrecen $26 millones por información que permita localizarlo. La investigación también lo vincula con una causa por narcotráfico.
El Gobierno de Santa Fe elevó la presión para encontrar a Diego Nicolás Blanco, uno de los principales sospechosos por el secuestro y posterior homicidio de Gastón Daniel Montenegro, el joven de 25 años de Capitán Bermúdez cuyo cuerpo fue hallado semienterrado en una zona rural entre Serodino y Andino.
A través de la Resolución N.º 2591, el Ministerio de Justicia y Seguridad provincial estableció una recompensa de $16 millones para quienes aporten información relevante que permita concretar la captura de Blanco, quien permanece prófugo y tiene una orden de detención vigente desde el 30 de junio de 2026. La medida fue solicitada por la fiscal Luisina Paponi, de la UFI San Lorenzo del Ministerio Público de la Acusación.
El nuevo ofrecimiento se suma a los $10 millones establecidos en agosto por el Ministerio de Seguridad de la Nación, por lo que actualmente el monto total ofrecido por ambas jurisdicciones asciende a $26 millones para obtener información que permita localizar y detener al acusado. La recompensa nacional fue dispuesta en el marco de una investigación federal por narcotráfico y tráfico agravado de estupefacientes, además de los delitos vinculados con la privación de la libertad y el homicidio de Montenegro.
Un secuestro a plena luz del día en Capitán Bermúdez
La investigación reconstruyó que Gastón Montenegro fue visto por última vez durante la mañana del 27 de junio, alrededor de las 9.42, cuando caminaba junto a un conocido por inmediaciones de Güemes y Paraguay, en Capitán Bermúdez.
Según consta en la resolución provincial, en ese momento llegó hasta el lugar un Volkswagen Gol Trend gris. Dos hombres descendieron del vehículo y, mediante amenazas con un arma de fuego, obligaron a Montenegro a subir al automóvil. Su acompañante también fue amenazado y los agresores escaparon con la víctima a bordo. Desde entonces no se volvió a tener noticias de Montenegro.
La búsqueda se extendió durante los días siguientes hasta que el 4 de julio personal de Bomberos Zapadores encontró el cuerpo en un campo ubicado a la vera de la Ruta Provincial 10, entre Serodino y Andino. El cadáver estaba parcialmente enterrado y, de acuerdo con la información expuesta posteriormente por los investigadores, presentaba dos heridas de arma de fuego en la cabeza.
La causa pasó entonces de una investigación por desaparición a una investigación por privación ilegítima de la libertad seguida de muerte, con una reconstrucción que apunta a un secuestro cometido de manera planificada.
La Justicia provincial ya avanzó contra otros sospechosos. En julio, dos hombres fueron imputados por distintos roles en el hecho y quedaron en prisión preventiva. A uno de ellos se le atribuyó la privación ilegítima de la libertad y su participación necesaria en el homicidio agravado por el uso de arma de fuego, mientras que al segundo se le imputó encubrimiento agravado. La investigación sostiene que después del crimen se intentó ocultar tanto el vehículo utilizado como armas y otros elementos vinculados con el hecho.



