
Silvana Lagatta, coordinadora del Área de Salud Mental del Hospital Granaderos a Caballo, habló en Realidad Aumentada sobre la prevención del suicidio, las señales de alarma y la importancia de fortalecer los vínculos y las redes de acompañamiento.
En el marco del mes de la prevención del suicidio, Silvana Lagatta, coordinadora del Área de Salud Mental del Hospital Granaderos a Caballo, pasó por Realidad Aumentada y planteó la necesidad de abordar la problemática desde una mirada integral, que no se limite únicamente a hablar de la muerte, sino que permita también poner en discusión las condiciones en las que transcurre la vida cotidiana.
“La mejor manera de pensar una política preventiva llegada al suicidio es que también podemos empezar a hablar de la vida”, sostuvo Lagatta, al remarcar que las condiciones sociales y económicas también forman parte del contexto en el que las personas atraviesan sus dificultades.
La especialista señaló que el aislamiento social y la ruptura de los vínculos pueden constituir elementos a los que es necesario prestar atención. En ese sentido, mencionó algunos cambios que pueden funcionar como señales de alarma: el silencio, modificaciones drásticas del estado de ánimo y alteraciones en hábitos cotidianos vinculados con la alimentación, el descanso o la manera de relacionarse con los demás.
Escuchar y acompañar también es prevenir
Lagatta puso especial énfasis en el papel que pueden cumplir familiares, amigos, compañeros de trabajo y personas cercanas frente a alguien que atraviesa una situación de sufrimiento.
En ese sentido, cuestionó la idea de que la respuesta siempre debe ser simplemente “mandar al psicólogo” o conseguir un turno con un profesional. Para la coordinadora de Salud Mental, muchas veces esa actitud puede significar delegar en un especialista una función que también corresponde a los vínculos cercanos.
“Una cosa es que uno pueda acompañar, que pueda estar atento, que pueda escuchar, que pueda mirar”, explicó.
Al mismo tiempo, planteó la necesidad de evitar que la prevención termine convirtiéndose en una responsabilidad individual. “Hay una política marcadamente individualista, como un señalamiento de que todos podemos hacer algo con esto, y no es cierto”, sostuvo.
En esa línea, advirtió también sobre la necesidad de no responsabilizar a quienes quedan atravesando el impacto de una muerte por suicidio. “Tenemos que tener una posición de mucho cuidado y de mucha responsabilidad”, afirmó, diferenciando los distintos niveles de intervención y responsabilidad que existen frente a esta problemática.
Atención gratuita y una red de salud mental en San Lorenzo
Durante la entrevista también se consultó dónde pueden recurrir las personas que necesitan atención. Lagatta confirmó que la atención en el sistema público es gratuita y destacó la importancia de que los ciudadanos tengan un centro de salud de referencia y una historia clínica dentro del primer nivel de atención.
En San Lorenzo, explicó, existen 10 centros de salud pertenecientes a la red municipal y otros dos correspondientes a la red provincial.
Además, señaló que la ciudad cuenta con equipos de Salud Mental, incluyendo atención de psiquiatría. De lunes a viernes, desde las 8 hasta las 14, hay personal del servicio de Salud Mental, indicó.



