
El partido entre Santa Catalina y Barrio Vila terminó con una pelea entre jugadores. El hecho ocurrió este sábado y se suma a una seguidilla de incidentes que se repiten en distintos escenarios y categorías de la competencia. La Liga y la Provincia ya aplicaron sanciones severas, pero la violencia volvió a aparecer.
La violencia volvió a ser protagonista en la Liga Regional Sanlorencina de Fútbol. Este sábado 29 de agosto, durante el encuentro entre Santa Catalina y Barrio Vila, se produjo una pelea entre jugadores de ambos equipos que obligó a detener momentáneamente el desarrollo del partido y generó un nuevo momento de tensión dentro del campo de juego.
Las imágenes del episodio muestran a futbolistas de ambos conjuntos involucrados en una discusión que rápidamente derivó en agresiones físicas. El hecho vuelve a poner bajo la lupa a una competencia que atraviesa semanas especialmente complejas por la reiteración de situaciones violentas.
Una seguidilla que preocupa
Lo ocurrido en Santa Catalina y Barrio Vila no aparece como un hecho aislado. Durante las últimas semanas se registraron distintos episodios de violencia en partidos de Primera División, Reserva y categorías inferiores. Desde la propia Liga Sanlorencina reconocieron que los incidentes se produjeron durante tres fines de semana consecutivos y que la mayoría de los casos tuvieron lugar dentro del campo de juego.
Uno de los casos más graves ocurrió el 9 de agosto, precisamente en un partido entre Santa Catalina y Barrio Quinta. Tras ser expulsado, un futbolista golpeó al árbitro Hugo Walter Masuelli, quien debió recibir atención médica. El jugador fue detenido y el encuentro terminó suspendido.
La gravedad de aquel episodio derivó posteriormente en una de las sanciones más duras de los últimos años: el Tribunal de Disciplina aplicó 10 años de suspensión al futbolista involucrado, mientras que Barrio Quinta recibió además una multa y una sanción deportiva.
Tolerancia cero y sanciones ejemplificadoras
La escalada de incidentes llevó a que la Liga Sanlorencina y el Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe profundizaran el trabajo conjunto. El jueves pasado, dirigentes de la Liga y funcionarios provinciales anunciaron criterios unificados para la aplicación de sanciones y nuevas medidas de seguridad.
En ese marco, Villa Felisa fue inhabilitado durante tres meses para Primera División y Reserva, mientras que distintos futbolistas recibieron suspensiones de varios años por agresiones a árbitros y efectivos policiales. La sanción institucional incluyó además una multa cercana a los cuatro millones de pesos.
La Liga también anunció un protocolo de “tolerancia cero”, con un mecanismo progresivo frente a insultos o agresiones verbales provenientes del exterior: llamados de atención y, ante la reiteración, la posibilidad de que el árbitro suspenda definitivamente el partido y eleve las actuaciones al Tribunal de Disciplina.
El problema, sin embargo, es que las sanciones todavía no parecen haber alcanzado para frenar la violencia. Apenas días después de que se anunciaran medidas más severas, un nuevo enfrentamiento entre jugadores volvió a aparecer en una cancha de la región.



