
Este jueves por la mañana, la diputada provincial Sonia Martorano dialogó con Ever Arnoldo y manifestó su preocupación por el avance del consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos entre niños y adolescentes, además de cuestionar los intentos de regulación que permitirían su comercialización e importación.
La legisladora recordó que desde hace años existe una prohibición de la ANMAT respecto a la importación y venta de vapeadores y dispositivos de tabaco calentado, aunque reconoció que actualmente estos productos pueden conseguirse con facilidad en kioscos y comercios.
“Hoy se habla de regulación, control y trazabilidad, pero eso también habilita la importación y comercialización. Nosotros creemos que hay que continuar con la prohibición”, sostuvo.
Martorano alertó especialmente sobre el aumento del consumo en menores de edad y explicó que muchos chicos utilizan vapeadores como si fueran un juego, atraídos por sus colores llamativos, diseños y sabores dulces.
“Hemos encontrado chicos de 10 años vapeando. Los dispositivos tienen sabores de frutilla o vainilla y parecen inofensivos, pero son muy dañinos”, señaló.
La ex ministra de Salud provincial explicó que el vapor inhalado afecta directamente el aparato respiratorio y puede generar lesiones graves con el paso del tiempo. Según detalló, las partículas llegan hasta las zonas más profundas del pulmón y provocan daños celulares que podrían derivar incluso en enfermedades oncológicas.
“Va lesionando el epitelio del aparato respiratorio y con el tiempo puede terminar en cáncer. Los neumonólogos ya están viendo estas lesiones en chicos”, advirtió.
En ese marco, Martorano remarcó la importancia de fortalecer la prevención y la educación, especialmente en escuelas y familias. Además, indicó que presentó un proyecto con media sanción en Diputados para equiparar legalmente los vapeadores y cigarrillos electrónicos con el cigarrillo tradicional.
“La falsa creencia es que el vape es solamente vapor de agua y no hace daño. Tenemos que informar y trabajar mucho en prevención porque es una puerta de ingreso a las adicciones”, concluyó.



