
Sin bombos ni banderas, la juventud peronista le puso color y calor al acto que encabezo La Campora en Puerto General San Martin. Las diferentes tribus del peronismo santafesino se reunieron en el centro cultural Punta Quebracho, tímidos y sin grandes discursos se notó la ausencia del perottismo. Gremialistas, militantes, comerciantes, y jóvenes pidieron unidad y humildad para llegar a la próxima elección con posibilidades de competir.
Los presentes celebraron el encuentro del peronismo después de tantas disputas internas abiertas, los trabajadores de Smata pidieron la unidad del sector gremial, los docentes describieron su magro momento y los jóvenes tomaron la palabra para contar como cruje la economía familiar. El Centro Cultural estuvo colmado y su anfitrión, el Intendente Carlos De Grandis recordó los aportes millonarios de Cristina Fernández, para lograr esa obra y las casas que se convirtieron en el Barrio Néstor Kirchner.
En la primera fila estaban casi todos, De Grandis y el senador Traferri, el ex diputado Eduardo Toniolli del Movimiento Evita y la ex Vice Gobernadora Alejandra Rodenas, Agustín Rossi de la Corriente y su alfil el Diputado Nacional German Martínez, el ex ministro de Transporte, el massista Diego Giuliano, el presidente del partido en Santa Fe, Guillermo Cornaglia y también aparecieron Erika Gonnet y Alejandro Ramos. Incluso Ciudad Futura envió a uno de los suyos, Toni Salinas. Quien no apareció y nadie lo espero para el inicio fue el sector referenciado con el rafaelino Omar Perotti, ultimo gobernador del PJ. Los intendentes nucleados en Vamos también tuvieron su enviado y algunos presidentes comunales llegaron por motus propio.
Bajo la organización de La Campora con Florencia Carignano y Matías Fernández a la cabeza presentaron a Máximo Kirchner, ingreso al salón cerca de las 21 horas entre cantos de los más chicos que vivaron al hijo de Cristina y pidieron por su liberación. Los más grandes, aplaudieron y acompañaron, con una atenta mirada y la escucha puesta en tratar de comprender que hará el peronismo en las próximas elecciones teniendo en cuenta la fractura interna entre este espacio y el Gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.
En el centro del salón Máximo construyo un discurso con la retórica de la primera alocución de su padre cuando asumió la presidencia, la de no dejar las convicciones en la puerta de los espacios de poder, “de la casa rosada”, citando textualmente, y desde allí lanzó críticas al gobierno nacional y también a los gobernadores.
“Hoy gobierna la anti política, y los que estamos aca tenemos que construir una alternativa de gobierno donde los dirigentes estén dispuestos a dar la vida si el pueblo los lleva a la casa rosada”, expresó.
“Hay que ser más valientes en la acción y más prudentes en la palabra. Si perdimos en el 2023 debe convocarnos a una profunda reflexión y creo que es el cimiento para que nos vuelvan a escuchar aquellos con quienes nos comprometimos y no pudimos cumplir”, señaló Kirchner.
Además, lanzó dardos a los gobernadores: “Es hora que los gobernadores del país que ven bajan constantemente sus recaudaciones en sus provincias dejen de apoyar por migajas”. Como puede ser con tantos gobernadores hablando de federalismo que no tengamos un proyecto para que las retenciones a la soja vuelvan a las provincias, se preguntó”.
Por ultimo dejo en claro un mensaje para la interna nacional: “Siempre estamos para sumar, esa es la instrucción de nuestra conductora, Cristina Fernández de Kirchner, aunque algunos crean que no pueda conducir porque no puede ser candidata”.
El peronismo santafesino escucho al referente de La Campora, todos muy cautos, prácticamente sin fotos, sin declaraciones, con escasa redes sociales activas y con el horizonte puesto en la segunda mitad del año, donde se empiezan a perfilar los nombres de quienes serán candidatos.



