
Impulsa San Lorenzo tiene 14 años de vida. Fue formada por padres de hijos con discapacidad intelectual como una necesidad – imperiosa – de reunir espíritus y fuerzas para afrontar la indescriptible dificultad que se les presentaba a ellos y, sobre todo, a sus hijos. Es que la discapacidad intelectual – una de las tantas discapacidades reconocidas en seres humanos – puede incluir muchos padecimientos graves y crónicos causados por una discapacidad mental o física y, así, hasta la vida cotidiana y ordinaria se transforma en camino cuesta arriba para quienes la sufren y para sus cercanos.
¿Qué sucede con Impulsa?
La situación de Ia institución no admite esperas. «Al día de hoy, varios papás dejaron la asociación, al igual que algunos jóvenes. Incluso, algunos padres fallecieron. En este momento somos muy pocos. La situación es difícil», explicó Silvia Olivera, integrante de la comisión de esa asociación, que para peor, no cuenta con lugar físico actual. «Tuvimos que dejar la casa en la que funcionaba Impulsa por los costos de alquiler», informó la señora.
Alquileres y discapacidad: dos muestras de desprecio
Como si las personas con discapacidad y sus familiares no tuvieran suficiente con lo que les tocó en vida, el Estado se ha «encargado» de clavar varias lanzas en el corazón de este colectivo: se desentendió de los alquileres – permitiendo así que la enorme masa de inquilinos tenga más problemas aún para conseguir nada menos que el lugar donde plantarse y ser – y desamparó a las personas discapacitadas. DESafortunadas, DESamparadas, DESprotegidas… ¿Cuánto castigo más pueden sobrellevar?
Acercarse, conocer, sumarse, ¡por favor!
«Nuestros hijos se formaron en los diferentes talleres que dictó Impulsa: panadería, pastelería, cerámica artesanal, mozo… Y durante todos estos años pudieron desarrollar sus aprendizajes en diferentes empresas. Llegamos, incluso, a dictar clases de yoga y de otras actividades también a personas sin discapacidad», ilustró Silvia, con la urgencia del caso.
«Convocamos a personas que quieran formar parte de Impulsa, y también, a jóvenes con discapacidad que quieran integrarla», llamó Silvia. «Nuevas ideas, nuevos proyectos; gente que tenga una chispita de ganas de trabajar por los otros. Todo es y será bienvenido», recalcó ella.
Quienes estén interesados, que se acerquen, por favor. Aquí, nombres y números de teléfono para ponerse en contacto:
Silvia: 341 5218328
Carmen: 3476 597660
Mónica: 3476 525953
Silvia: 341 5702211



