
La región atraviesa una semana marcada por temperaturas extremas, alta humedad y sensación térmica sofocante, justo en la antesala del Año Nuevo. El fenómeno comenzó ayer domingo y se extenderá al menos hasta el próximo fin de semana, según informó Jorge Geometti, del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático.
De acuerdo al reporte, el lunes se presenta con cielo despejado, parcialmente cubierto hacia la noche, una temperatura mínima de 21 grados y una máxima de 35, con una nocturna que rondó los 29 grados. La humedad alcanzó el 90%, acompañada por vientos leves del sur-sureste rotando al este-noreste.
El martes continua el calor intenso, con cielo despejado, mínima de 23 grados, máxima de 36 y una temperatura nocturna cercana a los 30 grados, con humedad del 85% y vientos leves del sector nor-noreste.
El miércoles 31 de diciembre, fin de año, se perfila como una de las jornadas más agobiantes: cielo despejado a parcialmente cubierto e inestabilidad hacia la noche, por lo que se recomienda mesa al aire libre, pero con plan B. La temperatura mínima será de 24 grados y la máxima alcanzará los 38, con una nocturna de 31 grados y humedad del 80%.
Para el jueves 1° de enero, Año Nuevo, se espera cielo parcialmente cubierto e inestable, con mínima de 23 grados, máxima de 34 y una temperatura nocturna de 28 grados. Los vientos serán leves del suroeste rotando al sureste, con algunas ráfagas moderadas.
En cuanto al resto de la semana, Geometti indicó que el viernes se mantendrá la inestabilidad, con probabilidad de precipitaciones durante la mañana, mientras que el sábado y domingo mejorarán las condiciones, con cielos despejados y temperaturas máximas que oscilarán entre los 32 y 34 grados.
Durante toda la semana, la sensación térmica será entre 4 y 6 grados superior a la temperatura real, lo que refuerza las recomendaciones de extremar cuidados ante el calor, hidratarse con frecuencia y evitar la exposición prolongada al sol.



